Los rescatistas de la naturaleza se preparan para un duro invierno Covid-19


Esta historia originalmente apareció en Noticias de High Country y es una parte de la cooperación Climate Desk.

Cada invierno, los voluntarios de Seattle Mountain Rescue son mandados a los sitios de docenas de incidentes desgarradores: salvan a esquiadores de travesía sepultados en avalanchas, asisten a los excursionistas heridos a descender por caminos escurridizos y, una vez, aun retiraron los restos de un aeroplano monomotor de un ladera de la montaña. Los voluntarios deben abordar terrenos montañosos empinados y propensos a avalanchas, llevando el equipo preciso para eludir la hipotermia. Una vez en la escena, ponen anclas y cuerdas para efectuar rescates, un proyecto que requiere un buen tiempo y que de manera frecuente dura hasta la noche. “No puedo meditar en un instante en el que no saliese con un faro a lo largo de una misión de invierno”, afirmó Cheri Higman, presidente de la organización.

Y este invierno puede ser más duro de lo común merced a Covid-diecinueve. Debido a la pandemia, la recreación al aire libre se disparó este verano, y se proyecta que esa tendencia siga en el invierno. Como resultado, los socorristas fuera del país se preparan para un incremento potencial en los rescates, en especial dado el pronóstico de un invierno particularmente neviscado en el nordoeste. «Adelantamos que va a haber un incremento en los accidentes», afirmó Higman.

Tan pronto como se notifica una urgencia en el desierto en Washington, los alguaciles del condado mandan voluntarios de busca y rescate. En el condado de King, donde se halla Seattle, el alguacil puede llamar a una de las 9 unidades de voluntarios que conforman la Asociación de Busca y Rescate del Condado de King. Cada uno de ellos tiene su especialidad: edificar anclas con cuerdas y kits de utensilios para rescates alpinos empinados, rastrear personas perdidas o bien transportar a otros rescatistas en automóviles todo terreno. La asociación tiene más de quinientos socorristas en su lista, si bien solo alrededor del veinticinco por ciento de ellos están capacitados para trabajar en terrenos neviscados.

Además de asistir con las misiones, Seattle Mountain Rescue normalmente hace una serie de capacitaciones y talleres a lo largo de todo el año. Este invierno, preocupado por la nieve temprana, empezó a adiestrar 6 semanas ya antes de lo común. Mas, afirmó Higman, la inscripción de nuevos voluntarios ha disminuido este año, en parte por el hecho de que la organización debió desamparar una ronda de reclutamiento tras la pandemia en la primavera. Como otras organizaciones al aire libre, Seattle Mountain Rescue trasladó la mayoría de su capacitación a Internet; asimismo debió anular talleres comunitarios en persona sobre el tratamiento de lesiones por frío y formación para la navegación en invierno, lo que puede asistir a reducir la necesidad de rescates.

Las limitaciones pandémicas podrían ser un inconveniente conforme más recreacionistas salgan. Para octubre, la Asociación de Busca y Rescate del Condado de King ya había efectuado ciento noventa y uno rescates, en comparación con un total de ciento noventa y ocho para todo dos mil diecinueve. Los conjuntos de busca y rescate en otros estados del oeste, incluidos California, Utah y Rojo, asimismo se redujeron a lo largo del verano. .

Y este invierno, muchas de las personas que van a las pistas seguramente sean nuevas en las aventuras en el campo. Con muchas áreas de esquí que limitan la venta de billetes en contestación al Covid-diecinueve, y los centros turísticos en Nuevo México y Rojo ya están agotando los pases, los minoristas notifican un incremento en las ventas de equipos para fuera de pista. Por poner un ejemplo, Evo, una compañía de deportes de acción con tiendas en Seattle, Portland, Denver y Salt Lake City, ha visto acrecentar sus ventas de abril a octubre de equipos de esquí de travesía como botas, fijaciones y pieles en un ciento veinte% en comparación con mismo periodo en dos mil diecinueve. “Vemos clientes del servicio que procuran brindarse opciones”, afirmó Laura Holman, asistente de compras de Evo.

Las organizaciones que capacitan a recreacionistas asimismo se preparan para un año atareado, mas Covid-diecinueve las ha obligado a amoldarse. El Northwest Avalanche Center, que normalmente ofrece cursos de concientización sobre avalanchas a más o menos diez con cero personas por año, ha alterado a un formato solo on line. De igual modo, los Mountaineers, un club alpino con sede en Seattle, ha tomado sus clases básicas de seguridad contra avalanchas on line, con prácticas de campo en persona limitadas a conjuntos pequeños. Esos cursos se llenan de manera rápida, lo que complica compensar la demanda con las limitaciones de Covid, afirmó el CEO de Mountaineers, Tom Vogl: “Todos tratamos de descubrir de qué manera podemos ofrecer tantos cursos como resulte posible sin dejar de contener la propagación de el virus.»

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