Esta temporada festiva, post trampas de sed con abandono



No necesito decirlo. YA LO SABES. Este año ha sido muy duro. Y las recreo van a ser marcadamente diferentes para muchos.

Aceptablemente puede estar pasando el día de Navidad solo este año, puede estar haciendo las paces con planes enormemente alterados o teniendo una especie de celebración limitada.

Lo más probable es que haya perdido la posibilidad de un beso borracho en las bebidas navideñas. No hay ni una ramita de muérdago a la perspectiva. Pero una cosa es cierta: eres muy, muy sexy.

Mi regalo navideño para ti: por la presente te doy permiso para informar trampas de sed con cesión en esta temporada navideña. ¿Esa vieja foto en el rollo de tu cámara que, en retrospectiva, estaba asaz caliente (simplemente no te diste cuenta en ese momento)? Publícalo. ¿Esas fotos que tomaste para marcar la rara ocasión de maquillarte por primera vez en meses? Publícalos. ¿Esa selfie que te preocupa podría ser demasiado obscena para la red (no lo es)? Publícalo.

Si eres como yo y tratas de puntuar el comba de selfies sensuales publicados en la cuadrícula de Instagram a perpetuidad, quizás entiendas la duda que tienes para informar algunas de las fotos más sexys que tienes en tus borradores. Con demasiada frecuencia, la selfie es despreciada con condescendencia, perspectiva como la polímero de presentación del narcisista, tratada con desprecio y desdén. ¿Pero por qué? Para el Paraíso mostramos evidencia de amarnos a nosotros mismos. Por eso, querido maestro, adiós a esa irresolución.

Mereces celebrarte con toda tu resplandeciente belleza. Mereces inmortalizar tu calor incandescente luego de un año de pudrición absoluta.

Mereces inmortalizar tu calor incandescente luego de un año de pudrición absoluta.

Me gustaría retornar a las palabras de una película que amo: Cuatro bodas y un funeral. «Un congratulación antaño de entrar en batalla», dice Gareth (Simon Callow). «Seguro coito. En cualquier forma o forma que venga. Que todos en nuestro dotage estemos orgullosos de sostener, ‘Yo asimismo fui adorado una vez'». Bueno, en nuestro dotage, que todos estemos orgullosos de sostener, caliente una vez asimismo. Deja que ese coito real venga en forma de coito propio. Silencia a tu duro crítico interior, hace poco ha tenido demasiado que sostener sobre sí misma. Como alguno que lucha con mi autoestima, seguiré mi propio consejo sobre este asunto.

Tengo una tendencia a preocuparme mucho por lo que otras personas piensen de mí. Y esa preocupación a menudo se extiende a lo que publico en las redes sociales. Me preocupa que si publico demasiadas fotos sexys, la clan pensará que soy inseguro, que busco fuerza, que intento tildar la atención de cierto ternura. Como me dice a menudo mi terapeuta, somos seres relacionales. Está en nuestra naturaleza anhelar la conexión.

Pero asimismo hay otra pizca de reflexión a la que me aferro cuando empiezo a preocuparme demasiado por cómo me perciben los demás: la clan no piensa en ti tanto como tú piensas. Odio decírtelo (ya muchos de nosotros nos encantaría creer que somos los pilares de los pensamientos de los demás), la mayoría de las personas están asaz envueltas en sus propias vidas, sus propias inseguridades, sus propias neurosis. Entonces, no te preocupes tanto.

Aunque este año podamos estar separados de nuestros seres queridos, perdiendo desesperadamente la conexión humana, podemos residir, por ahora, con la promesa de que algún día nos reuniremos. Un día, pronto, bailarás en un club noctívago sudoroso sin que te valor en el mundo. Gritarás en un micrófono de karaoke en una cabina llena de queridos amigos. Te meterás en la cama con alguno que encuentres arrollador.

Por el momento, coloque trampas de sed al contenido de su corazón. Recuerda lo absolutamente hermosa que eres.



Deja un comentario